|
|
|
|
|
|
FRANCISCO
RUIZ-TAGLE asumió
sus funciones como gerente general de Papelera
del Plata, a fines del año pasado,
en un panorama bastante crítico tanto
para el país como para las empresas.
Una fuerte crisis política, social
y económica se vive hoy en el país
trasandino. Devaluación, pesificación
de deudas y depósitos originalmente
contraídos en dólares, tasa
de desempleo sobre el 22%, aparición
de una diversidad de bonos provinciales
como medio de pago, incumplimiento de pago
de la deuda externa, expropiación
de los dineros de las personas (Corralito),
son algunos de los factores en juego. "En
estos momentos, la confusión es muy
grande en Argentina y ha significado un
gran desafío para todos los que trabajamos
en Papelera del Plata. Los mercados son
volátiles y se muestran inciertos.
Las caídas de consumo han sido muy
fuertes en lo que va corrido del año,
lo que ha afectado a todas las industrias".
Francisco Ruiz-Tagle sostiene que han tenido
que readecuar en forma drástica estrategias
comerciales y financieras para enfrentar
la crisis. "No hay ninguna posibilidad
de conseguir financiamiento en el sistema
financiero, ya sea para capital de trabajo,
comercio exterior o para financiar proyectos.
Por ello debemos ser capaces de financiar
la operación de Papelera del Plata
con nuestros propios recursos, y esto no
podemos perderlo de vista en ningún
momento. Hoy estamos especialmente avocados
a reducir nuestros costos y aumentar eficiencias
en todas las etapas de nuestro negocio.
Estamos haciendo esfuerzos importantes para
recuperar ventas, afectando lo menos posible
la calidad de nuestra cobranza. para ello,
hemos debido acortar los plazos de nuestra
cobranza en forma importante, ya que ésta
es la única manera de poder financiar
nuestra operación" - asegura.
La
devaluación del peso argentino llevó
a CMPC a reconocer una pérdida de
21 millones de dólares en el ejercicio
2001. Esto, principalmente explicado por
la desvalorización que sufrieron
activos en pesos argentinos, en particular
las cuentas por cobrar y los impuestos por
recuperar que mantiene Papelera del Plata
en su balance.
Ruiz-Tagle
destaca por sobre manera la actitud que
los trabajadores de la empresa han tenido
frente a esta dramática crisis. "El
equipo de Papelera del Plata está
muy comprometido con sacar la empresa adelante.
Hoy día estamos preocupados que no
nos falte el capital de trabajo, que la
cobranza esté en marcha, que se obtengan
condiciones razonables con los proveedores.
Estamos preocupados de optimizar los costos,
sin bajar la calidad de nuestros productos.
En fin, debemos estar muy sintonizados porque
todos los días hay una situación
distinta.
|
|
 |
En Argentina,
CMPC ha reconocido una deuda de 21,5
millones de dólares. Esto dado
por las cuentas por cobrar en pesos
argentinos. |
|
| |
 |
|
Ruiz-Tagle afirma que es tan complejo
el escenario que se vive hoy
en Argentina, "que la verdad
es que hay que estar siempre
encima. Para eso se necesita
un equipo sólido y comprometido,
en realidad, muy comprometido.
A mi juicio, ese equipo es el
que tenemos en Papelera del
Plata".
|
|
|
| |
 |
|
El gerente
general de Papelera del Plata en Argentina,
Francisco Ruiz-Tagle. |
|
|
|
Diariamente
cambian las reglas del juego: el Banco Central
cambia las condiciones en las que se puede
importar o exportar, el Congreso aprueba
que se "pesifique" una deuda,
pero otra no... entonces es tan complejo
el escenario, que la verdad es que hay que
estar siempre encima y para eso se necesita
un equipo sólido y comprometido,
en realidad, muy comprometido. A mi juicio,
ese equipo es el que tenemos en Papelera
del Plata".
Ruiz-Tagle
considera que uno de los más graves
problemas que se presenta en Argentina es
que la gente perdió toda la confianza
en la clase política. "Esto
en la práctica significa que los
líderes han perdido todo tipo de
relevancia. La gente no cree en la justicia,
ni en las instituciones. Obviamente esto
afecta negativamente cualquier posibilidad
de ayuda financiera externa.
En
relación a proyecciones de mediano
o largo plazo, Ruiz-Tagle considera que
es difícil planteárselas.
"El ideal sería colocarse objetivos
concretos y caminar derecho hacia ellos,
pero como las condiciones son cambiantes,
debemos ser muy flexibles. No se sabe hasta
dónde va llegar el dólar o
hasta qué punto nuestros clientes
o proveedores se van a resentir con esta
recesión. Eso dificulta hacer pronósticos.
Hoy en Argentina se vive muy al día
y eso hace que la empresa tenga que manejarse
en ese contexto. Es por eso que nos ha ayudado
tanto que nuestra gente esté muy
bien sintonizada, ya que hay que estar constantemente
readecuándose a la realidad.
|
|
|
|
|
|